Entre los funcionarios hubo ayer un mismo comentario: el rostro adusto del presidente, Mauricio Macri, durante su visita del domingo. El propio gobernador, Juan Manzur, habría sufrido en carne propia “el apuro” del jefe de Estado. Al aterrizar, el tucumano saludó en la pista del aeropuerto al Presidente, y quiso mostrarle el avance de las obras de remodelación de la pista, que se financia con fondos nacionales. Cuentan que Macri no prestó demasiada atención a las explicaciones del gobernador y que subió raudamente al helicóptero para ir al Hipódromo.
Faltazo sin aviso
José Cano había preparado más sillas para la reunión del miércoles, en su oficina. Sin embargo, al mitin por un plan de desagües para el Gran San Miguel de Tucumán sólo asistieron dos de los seis intendentes: Mariano Campero (Yerba Buena) y Carlos Najar (Las Talitas). Javier Noguera (Tafí Viejo) y Germán Alfaro (Capital) enviaron funcionarios; Sergio Venegas (Alderetes) y Darío Montero (Banda del Río Salí) ni siquiera se excusaron.